La era de la digitalización

Entrevista a Global Humano en Logistics Madrid 2017

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La digitalización y la innovación: las grandes herramientas para optimizar el valor de las empresas en el entorno internacional

Se habla de que estamos inmersos en la era de la digitalización, y de que este fenómeno implica un cambio radical en la forma de trabajar de las empresas y de sus profesionales. Pero digitalización es mucho más que el uso de correo electrónico, de apps o de tener una página web, que muchos ven ya como suficiente. Digitalización implica ser competitivo, disponiendo de datos en tiempo real y, en general, de información que permita interaccionar con la cadena de suministro y que facilite la toma decisiones, así como su transmisión dentro de las organizaciones y fuera de las mismas. Digitalización es comunicación, y esto sin duda en fundamental para generar liderazgo, para difundir conocimiento, para establecer relaciones duraderas con cualquier país del mundo y para compartir innovaciones.

También, la digitalización conlleva nuevas formas de empleo. El modelo de contratación actual, en breve se verá en competencia con modelos más colaborativos, en los que profesionales freelance trabajen en redes de coordinación de manera mucho más autónoma e independiente.

Por tanto, la digitalización se puede ver como un riesgo en el que se segmente a los profesionales, diferenciando a los que integren en su día a día las herramientas tecnológicas que permiten trabajar de manera competitiva en entornos internacionales y online, de los que no lo hagan.

Pero principalmente es una gran oportunidad de crecer y de formarse en los mejores centros educativos y escuelas mundiales desde casa; de tener al alcance de la empresa un mercado potencial mundial, que permita ser grandes corporaciones aun siendo pequeños en número; de disponer de costes reducidos para actividades tradicionalmente no tan económicas como son ahora el marketing, las ventas, o el transporte.

Por otro lado, otra marca de nuestra era es la necesidad continua de innovar. La innovación requiere hacer las cosas de otra manera con el fin de obtener nuevos resultados mejores de los que ya se disponen. Innovar requiere de tiempo, esfuerzo y a veces una partida presupuestaria pero, sobre todo, de planificación y metodología.

Se hacen esfuerzos ímprobos en las organizaciones para generar nuevos productos, que a veces no resuelven las necesidades de los clientes y solo duplican la oferta ya existente, añadiendo quizá, únicamente, un pequeño aspecto de diferenciación, apenas si percibido por el consumidor final.

Otras veces se buscan grandes avances, pero no se atiende a la sostenibilidad futura, al coste real no afrontable, a la dificultad en la comercialización, fabricación o cadena de suministro en su conjunto.

En ocasiones la innovación implica largos periodos de estudio y de trabajo que se prorrogan de forma interminable por falta de recursos financieros, o debido a que los recursos personales al cargo son mínimos, o incluso están dedicados a cubrir varios frentes al mismo tiempo. Cuando los proyectos van a dar resultados, ya se han quedado obsoletos en relación a las tecnologías desarrolladas por otras compañías, o han quedado atrás ante una competencia más ágil que ha ganado terreno y se ha adelantado.

Por último, la innovación debe ser protegida de la copia por parte de terceros. La innovación es una inversión que, como tal, debe ser amortizada con un planteamiento específico. Existen patentes, contratos, acuerdos de confidencialidad, etc. Todos son necesarios para garantizar que el propietario del cambio queda protegido de cara a la recuperación de los esfuerzos económicos provistos hasta la fecha, así como el reconocimiento permanente de su autoría, tanto como propiedad intelectual con su consecuente marca implícita, como con su puesta a disposición primera, con la marca empresarial que ha apostado por dar un paso más.

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A consecuencia de esta era tan apasionante que nos toca vivir, me resulta imprescindible retomar la idea del principio de que es necesario digitalizar las empresas, así como una  planificación y metodología a la hora de innovar para lograr el éxito. Para hablar de todo ello, he tenido el placer de entrevistar a Alberto Tundidor Díaz, CEO y fundador de Global Humano, Ingeniero Superior Experto en Consultoría e Innovación, y autor de Cómo Innovar en las Pymes, editado por Marge Books en Junio 2016, además de otros artículos en revistas como Forum Calidad.

Entrevistarle me llena de orgullo porque, además de que hemos coincidido últimamente como ponentes en Conferencias en Congresos Internacionales como el SIL o recientemente en una master class en  Logistics Madrid 2017, tras la que pude realizarle la entrevista, también solemos vernos en los encuentros de autores de la editorial porque ambos pertenecemos a la dirección del Club de escritores técnicos Autores de Marge Books.  Para terminar, se suma que colaboro con Global Humano desde 2012 a través de distintas formaciones conjuntas de Comercio Internacional, y que Alberto Tundidor me apoyó en la revisión e infografía de mis últimos libros, en especial en S&OP en 14 claves, que recibió el Premio de Literatura Técnica Logisnet 2017 Visión Global de la Cadena de Suministro.

Cristina Peña: Alberto, tienes una firme apuesta por la digitalización. Por favor, cuéntanos cómo la incorporas a tu modelo de negocio.

 Alberto Tundidor: En mi opinión, la digitalización debe formar parte intrínseca de la cultura de las empresas. Debe ser algo totalmente asumido en el know how de las mismas, así como parte de su identidad.

A través de mi negocio, animo a las empresas a que apuesten porque sus profesionales tengan la adecuación necesaria al tiempo que nos toca vivir. Y para ello, les ofrezco que acrediten a través de la certificación ECDL que todo su personal está preparado para ser competitivo en un entorno digital: que lo conocen, que lo dominan, y que son capaces de generar valor a través de su uso diario.

Mi negocio en sí es un negocio colaborativo con base digital. Tengo un equipo de expertos que colaboran conmigo en diversos proyectos, sin necesidad de que estén dentro de la plantilla de mi empresa. Esta flexibilidad me permite reducir mis costes fijos, contar con expertos de primer nivel en España, y poder abordar proyectos de máxima complejidad en tecnología tanto en España como fuera de ella, en áreas tales como big data, visión artificial, realidad virtual y realidad aumentada, planificación de la demanda, comercio internacional y cadena de suministro. Un equipo de esta categoría solo podían planteárselo hasta ahora las grandes multinacionales, y sin embargo hoy es una realidad para una pyme. El éxito radica en la coordinación, en la negociación de condiciones en base al proyecto, en los canales de comunicación, y en el flujo de información completo.

Además, en Global Humano apostamos por transformar algunos productos de consultoría tradicionalmente presencial en productos completamente virtuales, que se compran online y se implementan con una filosofía de “Do it yourself”, contando con la ayuda del equipo de expertos en remoto, a través de herramientas también online. El primer producto que tenemos en este sentido es ISO 9001 Pack Express, un producto con el que una empresa es capaz de implantar la norma ISO 9001 en solo séis semanas, y sin presencia física de un consultor.

Cristina Peña: Alberto, ¿cuál es para ti la definición de innovación?

Alberto Tundidor: La definición de innovación que yo generalmente utilizo, y que justo empleé por primera vez en mi libro “Cómo innovar en las pymes – Manual de mejora a través de la innovación“ es: Innovar es transformar en valor una oportunidad de mejora, introduciendo un cambio en un sistema de referencia.

The best idea.Creative ideas

 Cristina Peña: ¿Qué fases o etapas distinguirías en un proceso de innovación?

Alberto Tundidor: Creo que un esquema de trabajo sencillo y muy eficaz se compone de las etapas que describo en mi libro:

1: Buscar oportunidades para innovar (mejorar).

2: Proponer ideas para aprovechar las oportunidades.

3: Evaluar y testar las ideas para encontrar las mejores.

4: Poner en marcha las mejores ideas.

Cristina Peña: ¿Qué elementos crees que bloquean en mayor medida la capacidad innovadora de las organizaciones?

Alberto Tundidor: En mi opinión, dos elementos atemorizantes son la INCERTIDUMBRE y el RIESGO.

Si la innovación no se practica utilizando un método adecuado, se genera una gran sensación de incertidumbre: no se sabe lo que va a suceder, ni hacia dónde va a derivar el proyecto. Además, siempre está la sombra del riesgo, de poder fracasar en el empeño.

Cristina Peña: ¿Por qué crees que la innovación es una herramienta perfecta para mejorar?

Alberto Tundidor: Justo en un reciente artículo de mi web apuntaba las 5 razones principales que encuentro por las que afirmo que la innovación es definitivamente la mejor herramienta para la mejora:

1: Sus métodos de trabajo están diseñados para no dejar escapar oportunidades de mejora.

2: Eleva la capacidad de encontrar soluciones creativas.

3: Reduce de manera considerable el nivel de RIESGO asociado al proyecto de mejora

4: Controla el coste en recursos del proyecto de mejora.

5: Alinea a todo el personal de la empresa con un mismo objetivo.

 Cristina Peña: Tú eres partidario y firme promotor del uso de la ISO 9001 como contexto adecuado para la INNOVACIÓN. Explícanos por qué.

Alberto Tundidor: La innovación requiere de creatividad y búsqueda de valor, pero para su éxito se es imprescindible un continuo seguimiento y análisis, y establecer ciertas restricciones que acoten y limiten los riesgos que no se puedan afrontar o no se esté dispuesto a ello. ISO 9001 resulta para mí un contexto perfecto para mantener el proceso de innovación en condiciones de control, a la vez que promueve la búsqueda exhaustiva de oportunidades.

Cristina Peña: Puedo, sin duda, recomendar tu último libro Cómo innovar en las pymes, porque lo he leído y ha supuesto una compilación estupenda de buenas prácticas en las diversas áreas de mejora de una empresa, pero háblanos de algún otro libro que creas relevante o te haya marcado en tu búsqueda por adaptarte e innovar en esta era digital.

Alberto Tundidor: Ha supuesto para mí una gran influencia en el estudio de la innovación, tal como la concibo yo, un libro de Scott D. Anthony: “The little black book of innovation“. 

Además, te puedo recomendar otro libro que también me aportó una forma de pensar diferente: “Little Bets – How breakthough ideas emerge from small discoveries“, de Peter Sims”.

Entrevista a Alberto Tundidor 2

Junto a Alberto Tundidor. Presentación de nuestros libros en el Corte Inglés de Guadalajara el pasado 23 de noviembre.

 

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