Feliz nuevo año chino – 新年快乐

Me preguntan mucho últimamente sobre qué hacer para exportar a China.

China es un mercado al que es necesario aportar valor, ya que cuenta con una oferta local muy amplia para todo tipo de productos y servicios.

Cuanto más complejo sea un proyecto, más estudio técnico conlleve y más crítico sea el I+D, más oportunidad se tendrá de competir con éxito.

No obstante, no todo es producto o servicio. El conocimiento de su cultura puede llegar a ser clave para una negociación exitosa en el gigante asiático.

Venimos recientemente de celebrar la entrada en el Nuevo Año chino. Es curioso cómo una tradición asiática generalmente desconocida en España, o en todo caso anecdótica, ha devenido en los últimos años tan popular y compartida. Basta con ver las fachadas de algunos centros comerciales.

Fachada El Corte Inglés Año Nuevo Chino 2017

No solo se ha difundido que empezamos el Año del Gallo, con sus connotaciones de crecimiento económico y de ciertos potenciales conflictos, si no que en Madrid ya está empezando a ser relevante el desfile en el barrio de Usera, que este año contaba con 4 dragones y más de 800 participantes.

Deseos Año Nuevo Chino

La principal razón por la que este desfile resulta tan vistoso y ha refrendado su popularidad, es la gran concentración de ciudadanos chinos en la capital, más de 50.000. De ellos, aproximadamente 10.000 residen en el barrio de Usera. Su presencia se hace notar en todo el barrio, con multitud de comercios y empresas de servicios regentadas por ellos, con rótulos tanto en castellano como en chino.

Tuve la suerte de poder ver en directo el desfile este año, y resultaba emocionante: los dragones de colores vivos, amarillos y rojos, se movían y danzaban al compás de la música tradicional. Les acompañaban numerosos bailarines y músicos con trajes tradicionales chinos. En fin, un espectáculo gratuito al que asistieron muchísimas personas.

Las calles del recorrido estaban engalanadas por faroles rojos y muchos comercios, mayoritariamente chinos, disponían en sus escaparates de la decoración típica del Año Nuevo. El barrio estaba repleto de público venido de todos los alrededores de Madrid, y tanto niños como padres o jóvenes llevaban máscaras y sombreros de cartón que simulaban al gallo y su cresta, y que regalaban desde la organización del desfile.

En la plaza de la Junta Municipal del Distrito había puestos de comida y recuerdos, y el Instituto Confucio contaba con un stand desde el que potenciaba el estudio de chino.

Por último, se entregaba un pasaporte para sellar en restaurantes adscritos, que animaba a comer por la zona. Nos costó encontrar mesa, pero la emoción de ver entrar a uno de los dragones en el restaurante compensó el tiempo de espera.

Con el dragón chino 2017

Llevo varios años celebrando el Año Nuevo chino con una fiesta en casa. El pasado viernes 27 de enero decoré el salón con adornos típicos y letras chinas indicando prosperidad. Además, este año me compré un qipao, que es el traje tradicional chino, y adquirí comida china para cocinarla en casa. Me asombró la cantidad de supermercados que disponen de un área específica de alimentos asiáticos. Teresa Teng con «La luna representa mi corazón» (月亮代表我的心 – yue liang dai biao wo de xin), David Tao y otros artistas nos acompañaron con su música.

Por supuesto, no me faltaron las galletitas de la suerte. El mensaje de este año en mi galleta fue acorde totalmente a mi proyecto en 2017 de animar a empresas a exportar.

Qipao chino 2017

Por último, preparé los sobres rojos (hóng bāo) que, a modo de aguinaldo, es tradición que los padres entreguen a sus hijos. Para poder recibirlos, les dije a los niños que debían decir una frase mágica:

恭禧发财 – gōng xǐ fā cái (te deseo un año próspero)

红包拿来 – hóng bāo ná lái (por favor, dame el sobre rojo)

En esta frase en la que se desea prosperidad, está implícito el concepto chino que la relaciona con el trabajo. Por lo tanto, se desea tener un año laborioso y con la correspondiente abundancia económica.

Los niños lograron decirla y consiguieron su sobre.

La razón por la que hago una fiesta en casa con una tradición de otra cultura, o por la que llevo a mis hijos a un desfile de dragones y bailes que no responden a nuestras raíces, o por la que les hago esforzarse en decir palabras en otra lengua, es que quiero que mi familia conozca otras culturas y las estime como igual de válidas que la nuestra. Que comprendan que en el mundo entero las personas sienten emociones, por diferentes que sean sus formas de expresarlas.

Mesa Año Nuevo chino 2017

Creo que uno de los grandes obstáculos para el desarrollo del comercio internacional es el etnocentrismo, el creer que nuestra forma de pensar, nuestra cultura, nuestro hacer es siempre superior al de otros lugares y otras gentes. En estos casos, no se percibe el mundo como un conjunto de valores universales, sino que se entiende que los principios propios son los que deberían prevalecer por encima de los demás.

Cuando me intereso por cómo otros pueblos celebran sus costumbres y trato de entender qué les mueve a actuar, qué les motiva o cómo sienten, no hago sino respetarles, tratar de empatizar desde el conocimiento y, dentro de lo que me parece agradable o correcto, apreciarles e imitarles. Conocer no significa necesariamente estar de acuerdo. Pero genera lazos de cercanía, que a su vez genera la confianza necesaria para encontrar interlocutores válidos que pueden negociar a largo plazo.

Puede parecer que todo lo que os he contado es un juego, pero probar la comida de los países que se visitan, ver sus monumentos, conocer su historia, sus artistas o escritores, es vencer el etnocentrismo y comprender que hay muchas culturas en el mundo y no somos ni mejores ni peores, solo distintos.

Ese es el primer paso para vender en China, y en cualquier otro país.

Decoración comercio en China

 

PD: Gracias a Laura Jordi, por contagiarme su entusiasmo por la cultura china y enseñarme tanto de su lengua y costumbres.

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